miércoles 10 de junio de 2009

La idea de Dios (Post personal)

Bien, creo que el blog ha sido ya abandonado. Triste asunto. No importando eso contaré un poco de mi experiencia personal con la idea de Dios.

El problema que tengo con Dios como concepto es recurrente en mi vida. Desde muy pequeño me he negado a creer. El entender el cómo y el por qué de lo que me rodea me ha sido siempre necesario. Esto aunado a una rebeldía casi innata y una madre de religión cambiante (al menos en mi niñez) ha hecho de mi un ateo a ultranza.

En el principio, como todo niño, yo buscaba explicaciones de los sucesos cotidianos pero en cierto momento me tocaban preguntas de un poco mayor complejidad. Esas dudas versaban sobre el proceso de la lluvia, o la formación de las piedras o cosas así. (No soy tan mamón como para afirmar que a los seis años preguntaba el significado de la vida). Los adultos a mi alrededor tendían a contestar o bien "Porque dios lo quiso así" o "Porque sí". En mi mente se hicieron sinónimos, así como su grosería y falta de interés hacia mi.

La insistencia de mis abuelos hizo que a mi hermano y a mi nos enviaran al catecismo. La "clase" era una burla, una señora apenas letrada de aproximadamente un chingo de años (En mi concepción de la realidad de entonces figura como algo tan antiguo como el pueblo mismo, es decir unos 300 años.) que nos pedía silencio para leernos (Muchos de la clase a pesar de tener como 10 años no sabían leer decentemente) partes de un libro que nos hacían comprar y que parecía un comic con Jesús de héroe. Era tan aburrido como solo las ancianas creyentes pueden ser.

Lo único bueno es que iba el cabrón de mi hermano y a pesar de que estábamos bien chicos, él tenía seis y yo siete, armábamos buen relajo. Nos aventábamos cosas, salíamos al baño en incontables ocasiones a mojarnos las manos y hacíamos preguntas hasta desesperar a la señora. El curso lo pasamos con un honroso ocho sin haber aprendido siquiera una oración. que farsa. Después de la ceremonia de confirmación le dijimos a mi mamá que no queríamos hacer la comunión y nos dijo que como quisiéramos. Lo mejor del asunto es que ninguno está bautizado, ja. Desde esa época digo que soy ateo.

Tiempo después y con un tanto más de educación comprendí que era incorrecto negar categóricamente la idea de Dios como tal. Esto no impide que critique enormemente su existencia como fenómeno explicativo, como hipótesis de la realidad.

Me parece que no explica correctamente los sucesos de la vida cotidiana y mucho menos puede servir como herramienta para predecir lo venidero. Es endeble lógicamente debido a que se autocontiene. No funciona al momento de educar, convierte a los niños en receptores en lugar de permitir un libre pensamiento sobre el mundo.

Con cierta perspectiva no podemos ya afirmar al estilo del mejor positivismo de Comte la ausencia de un Dios, pero me parece patético superditar la existencia a la busqueda de consuelo inmaterial.

miércoles 11 de febrero de 2009

El concepto del mes

   Como saben, este blog ha sido calificado de muchas cosas impropias, pero definitivamente la que se lleva el premio mayor es alguien que calificó lo que aquí se hace como:

"Un prejuicio intelectualoide que debería superarse a los 17 años"

   Así señores, de ese tamaño. De esas personitas que creen que ser ateo es no ir a misa y decir "ayy goei, hueva la religión". Ya saben, de esa gente que no tiene la más remota idea de lo que dice. Pero bueno, como dice cierta frase muy conocida: todo conocimiento es limitado, lo único que no conoce límites es la estupidez y la ignorancia. 

   Por favor, sigan diciendo estas cosas. Sentido del humor del bueno. 

jueves 5 de febrero de 2009

Convocatoria

   En Ateos Unidos somos personas de bien. Aunque constantemente recibimos malas notas de gente obtusa, que nos critica (de mala manera), nos llama necios, confundidos, e incluso han tachado lo que aquì se escribe de "ponzoña", queremos demostrar que este blog no lo escribe ninguna monstruosa serpiente tricèfala y que, a diferencia de muchos de los creyentes que nos acosan, nosotros sì estamos abiertos a la duda, el diàlogo y la crìtica construcitva, por lo que lazamos la siguiente convocatoria:

   Invitamos a todos nuestros amigos y no tan amigos creyentes, de la religiòn que sea, a contestar las preguntas que plantearè a continuaciòn. Las respuestas deberàn publicarse como comentarios y pueden extenderse cuanto sea necesario, todas seràn leìdas y tomadas en cuenta. Pueden contestar todas o las que ustedes elijan. Ahora bien, si alguien da una respuesta convincente, veraz, informada, lògica y razonable a cualquiera de las preguntas, que demuestre que somos nosotros los que estamos mal; yo, Dr. Acula, me comprometo a retractarme de todo cuanto he escrito en èste y otros blogs respecto al tema, admitirè que mis juicios fueron erròneos y me unirè de buena gana a la religiòn de la persona que haya contestado, siempre y cuando esta dinàmica se realice de forma civilizada, ordenada y en un marco de respeto a las ideas de todos los que participen. Estoy seguro que tambièn Chochi y Relax se uniràn a este interesante ejercicio.
Sin màs, las preguntas:

1.- ¿Puede usted definir a dios? Si puede, brìndenos su definiciòn.
2.-Si dios puede ser definido y acotado en base a una religiòn o cosmogonìa cualquiera, ¿entra en conflicto su universalidad, su cualidad de "omni"?
3.- ¿Cree usted que su religiòn es la ùnica verdadera y el resto son erròneas? ¿Porquè?
4.- ¿Puede usted mencionar alguna manera de constatar la existencia de un orden divino en base a situaciones cotidianas? Descrìbala.
5.- Si cree usted que dios ha manifestado su voluntad a los hombres, ¿considera que es exclusivamente a travès de la biblia, el coràn, el talmùd o cualquier otro libro de tal naturaleza pertinente a su religiòn? ¿Porquè?
6.- ¿Cree usted que la religiòn es la ùnica vìa hacia un orden moral? ¿Porquè?
7.- Si usted ha estado en contacto con dios o alguna figura divina, ¿puede usted guiar a otros rumbo a la misma experiencia?
8.- ¿Conoce usted alguna prueba constatable, o argumento sòlido, que avale la existencia de dios?
9.- ¿Considera usted que puede concluirse la existencia de dios en base a la razòn?
10.- ¿Alguna vez ha considerado usted la posible inexistencia de dios?
11.- ¿Como es compatible la existencia de dios con la maldad, los desastres naturales y el sufrimiento de gente inocente?
12.- ¿Se uniò usted a una religiòn por tradiciòn familiar, motivos psicològicos, razonamiento lògico o convicciòn propia? ¿Què es lo que le convenciò?
13.- ¿Cree usted que el ser humano es divino en su naturaleza y por lo tanto superior al resto de los animales? ¿Porquè?
14.- ¿Considera usted el misticismo una manera vàlida de obtenciòn de conocimiento? ¿Porquè?
15.- ¿Considera usted que la evoluciòn es una mentira? ¿Porquè?
16.- ¿Dios es el mismo para todos o se presta a una interpretaciòn personal?
17.- ¿Dios tiene alguna funciòn real en su vida o es exclusivamente una figura de conciencia?
18.- ¿Cree usted en el demonio, satàn o alguna figura similar? ¿Porquè?
19.- ¿Puede fundamentar la intolerancia de las religiones, como los cristianos con los homosexuales o los musulmanes con los infieles?
20.- ¿Puede usted resumir la esencia de su religiosidad, y convencer al resto de que tiene usted la razòn?

Nota 1: Los argumentos cìclicos o auto-referenciantes no son vàlidos y por lo tanto no se tomaràn en cuenta (no se vale contestar "porque la biblia lo dice").
Nota 2: Todas las respuestas estaràn sujetas a recibir repuesta nuestra en este blog.

Gracias a todos los que participen.
Dr. Acula, reportàndose.

domingo 18 de enero de 2009

Entre esas cosas que jamás voy a entender...

...se encuentran las personas que se "dedican" a los temas supramundanos o sobre naturales: teología, tarot, ovnis, fantasmitas, profecías mayas, meditaciones universalistas, pseudo-metafísica, new age, maussanerismos, ocultismos, espiritismos, fumadeísmos, etc etc etc. ¿Alguien me lo puede explicar? Digo, yo creo que con lo mundano, las cosas que podemos ver y tocar, tenemos más que suficiente para declararnos tontos e ignorantes.

Hay personas, lingüistas y deconstructores, que se partieron la cabeza toda su vida para entender qué es realmente una taza y no lo lograron. Hay personas que siguen tratando de descifrar algunas propiedades de la materia, hay gente que sigue peleándose con los edificios para que no se caigan y otras que le chingan para llegar a una vacuna contra la gripe. Hay gente que sigue preocupada por la geometría y los impuestos, la mecánica y el material para el asiento de un coche. 
Por otro lado, hay gente que ve el futuro, que vaticina catástrofes, que habla con dioses, que se pone en contacto con los poderes místicos del universo y con civilizaciones extraterrestres, que convive con fantasmitas y consigue el amor con velitas aromáticas, cuyo destino está perfectamente controlado por una baraja adquirida en el mercado de Sonora...

Mi pregunta es: ¿qué fregados les hace pensar a estas personas, que seguramente no pueden resolver un problema simple de caída libre, que pueden saltarse todos esos pasos y comprenden los más profundos e intrigantes secretos del universo?

¿Existe algo remotamente lógico en eso?

Creyendo que la humanidad es algo tremendamente cómico;
Dr. Acula, reportándose. 

viernes 9 de enero de 2009

Religión y Postmodernidad

  La postmodernidad representa una ruptura en el estado histórico de la idea de persona. Alejándose de los ideales modernistas de revolución y progreso, el individualismo se erige como eje principal de las sociedades postmodernas; el Yo artificial, el Yo hi-fi, el Yo psi, el Yo cool substituye a la idea social coercitiva del modernismo. 

   Friedrich Nietzsche, en sus escritos póstumos acerca del Nihilismo Europeo, vislumbró la principal característica de la caída del modernismo hacia una siguiente etapa: la voluntad débil; una tendencia al desorden de los impulsos ante la falta de un centro gravitacional que lo jerarquize todo. Es entonces ante este panorama que encontramos algunos de los puntos fundamentales del espíritu de la época: la tolerancia (ante la incapacidad del sí o el no), la indiferencia, el culto a la objetividad (carencia de lo subjetivo, de la personalidad) y el cientifismo tecnológico. La postmodernidad es la era del desencanto de lo político, de lo ideológico, de la revolución, del progreso y del futuro: todo aquello que caracterizó al modernismo visto a partir de la Revolución Industrial. 

   Dado este preambulo, que no pretende más que ser una brevísima elucurbación de nuestros tiempos; surge la pregunta fundamental de este post: ¿qué sucede con las religiones en las sociedades de consumo, siendo que éstas son eminentemente coercitivas, estereotípicas e impersonales; conceptos antagonistas de la postmodernidad?

   La religión supone un cierto abandono de la individualidad en favor de la pertenencia a la ἐκκλησία, la asamblea, la congregación. Las doctrinas religiosas tradicionales tienen como finalidad, entre otras cosas, la estandarización de conductas y métodos de vida, en base a ideas teolígicas que han pretendido explicar la razón y ser del orden divino. Existía solamente una opción: el designo de dios, la palabra. Podías seguirla o no, pero para pertenecer debías seguir las reglas y las normas. Era lo inflexible por antonomasia, el status quo, la linealidad de pensamiento. La masa religiosa definía al indivduo. Sin embargo, en la postmodernidad, donde el individuo define a la masa; donde cada vez se promueve con mayor entusiasmo el ser más uno mismo, este concepto de religión organizada entra en crisis. En base a la seducción, el individuo postmoderno tiene toda una gama de opciones a la carta, desde la sobre oferta de canales televisivos por cable al interminable bombardeo de la música comercial. El dios tradicional, riguroso y dictatorial, no puede seguir funcionando: la religión debe convertirse en un producto, debe inmiscuirse y fundirse ulteriormente con el showbiz. El individuo promedio postmoderno no quiere aceptar una religión doctrinaria, el no puede acomodarse al designio divino: dios debe acomodarse a sus necesidades, insisto, a la carta. 

Acérquese a nosotros, consuma nuestra religión y pare de sufrir, garantizado en una semana. 

   Dios está de oferta en la postmodernidad, los milagritos son productos de consumo. El individuo, al encontrarse en un estado histórico despreocupado por el futuro, se desinteresa por las generaciones venideras y por el más allá en el sentido tradicional de la palabra; y al saberse un ser de lo inmediato, del carpe diem, adquiere un miedo a la muerte y al envejecimiento nunca antes igualado. Por lo tanto, las soluciones de la religión tradicional ya no proceden, la gente quiere ver su milagro cumplido hoy en la noche, no en la siguiente vida. Quiere ver exorcismos, niños iluminados, pastores bailarines. Cada quien quiere, y es alentado, a ver a dios a su manera; ya no hay un dios "omni". Dios, en la postmodernidad, es la particularidad narcisista por excelencia. Y vengan las sectas: Pare de Sufrir, cristianos, testículos de jeohvá, etc. A muy grandes rasgos, llegamos a la época de las religiones de consumo, donde Odín y Cristo pueden convivir tranquilamente en la misma cosmogonía siempre y cuando sea adecuado para los intereses del individuo en cuestión, las cosmogonías del vacío.

   En cierta ocasión, Nietzsche escribió que era mejor cualquier sentido que ninguno, pero ya ni siquiera eso es cierto hoy. Como podemos notar en el caso de las religiones-producto, el sin sentido no solo es aceptado con la mayor indulgencia, sino que es medular de nuestra organización social presente.

Dr. Acula, reportándose. 

miércoles 7 de enero de 2009

Antropocentrismo

Un argumentos que escuché en estas vacaciones de personas que intentaron convencerme de asistir a diferentes iglesias fue el siguiente:

Si todas las culturas han tenido un Dios, o cuando menos el concepto de divinidad dicho concepto debe ser cierto.

Eso me suena terriblemente a falacia Ad Popolum. si todos lo hacen entonces es lo correcto. Ja.

Aparte de eso me sorprende lo marcado que está el concepto de Dios antropomórfico en la mente de las personas. Encontré esto mientras paseaba por Youtube.


martes 16 de diciembre de 2008

¡Dios ha muerto!

Bueno, pues uno de mis proyectos personales es hacer un buen texto sobre el cristianismo y el rechazo a éste. Ese texto contiene ideas de varios pensadores que han luchado contra el cristianismo. A continuación les pego la parte que engloba el pensamiento de Nietzsche sobre la religión. A mi manera de ver, esta es la forma en las cuales se combate el dogma, no mediante conspiraciones pendejas.

Como está un poco largo, pensé que no serfía muy cómodo leer aquí en el blog, así que lo puse en pdf y pongo el link pa que lo descarguen: